Picadura de Alacrán ¿Qué hacer?

Picadura de Alacrán ¿Qué hacer?

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El alacranismo o escorpionismo es un cuadro clínico, potencialmente grave y letal, que se produce por la picadura e inoculación de veneno de diferentes especies de alacranes del género Tityus.

La picadura de la especie del Tityus trivittatus (la especie más venenosa de las presentes en el país, que se diferencia de las demás por ser de color marrón claro) puede ser, según el Ministerio de Salud de la Nación peligrosa sobre todo en ancianos o niños y en personas con problemas de salud (por ejemplo, hipertensos, cardiópatas o diabéticos).

Consultado por Infobae, el jefe de División Toxicológica del Hospital Fernández, Carlos Damin (MN 81.870), explicó que “si bien puede ser grave tanto en adultos como en niños, el veneno es mucho más tóxico en los casos infantiles. En adultos, sin embargo, es raro que sea grave”.

El cuadro que producen estas picaduras son intoxicaciones agudas, provocadas por el veneno del animal: una neurotoxina que actúa sobre terminales nerviosas periféricas del sistema nervioso simpático y parasimpático.

¿Qué hacer al momento de la picadura?

El doctor Damin recomendó hacer principalmente dos cosas al momento de la picadura: aplicar hielo y consultar al médico rápidamente. “En lo posible también se debe capturar al animal, porque viendo al animal se puede hacer el diagnóstico que confirma que es un alacrán tóxico. En este caso hay un suero antialacránico específico, que es muy efectivo”, dijo el especialista.

Como en casos graves desde la picadura a la muerte hay un período de horas, se debe actuar rápido. Según las recomendaciones del Ministerio de Salud ante casos de envenenamiento, la atención médica debe realizarse con mayor urgencia en casos de gravedad (como son en niños y ancianos) que en un adulto sin afecciones para que se aplique el antídoto correspondiente, que se suministra de forma gratuita en hospitales y centros de salud de todo el país.

Atlas Federal de Legislación Sanitaria Argentina. Categoría: Enfermería.

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Jurisdicciones

Nacional

Fuente

http://www.legisalud.gov.ar/atlas/categorias/enfermeria.html

20.000 casos de dengue en todo en argentina

Santiago Feliu No Comments

Casos de dengue: 20.000 en todo el país

casos de dengue en argentina

Entre los meses de enero y marzo, más precisamente desde el 3 de enero hasta el 19 de marzo, se han registrado 38.350 casos de dengue en Argentina. En este número se incluyen casos probables, posibles, descartados y confirmados.

Durante las primeras 11 semanas del 2016, se han registrado 18297 casos de dengue autóctono, y 2226 casos de dengue importados. Las cifras fueron publicadas en el Boletín Integrado de Vigilancia, perteneciente al Ministerio de Salud de la Nación.

El número de casos es 2.6 veces mayor que en el mismo período del año 2009, que había sido considerado el de mayor casos de dengue hasta el momento.
En tan solo una semana se han registrado más de 5.500 casos de dengue, tanto del dengue clásico, como del dengue hemorrágico, en todo el país, a pesar de las temperaturas que han bajado en lo que va del otoño.

Según indicó Jorge San Juan, Director Nacional de Epidemiología, se estima que la circulación del virus se va a mantener hasta mayo, según las previsiones climáticas.

Dichas previsiones climáticas, hacen que aún se sigan dando las condiciones para la transmisión de los tres virus (dengue, zika y chikungunya) que se propagan a través del mosquito Aedes aegypti, ya que se esperan días cálidos y lluvias.

Cuando las temperaturas disminuyen, los mosquitos transmisores merman su actividad, pero no mueren. Para que esto suceda deben rondar temperaturas cercanas a los cero grados. De todas formas los huevos persisten en los criaderos. Las condiciones para la reproducción ideal se dan con temperaturas entre 25 y 35 grados.

Las provincias que han registrado mayor cantidad de casos de dengue son Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Misiones, Córdoba, Corrientes, Chaco, Santa Fe, Formosa y Salta.

Mapa de dengue

mapa casos de dengue argentina brasil uruguay chile paraguay

Primera víctima en Salta

Un niño de 20 años falleció el 3 de abril afectado por la variante más grave de dengue, el dengue hemorrágico, cuando había ingresado a la clínica el 31 de Marzo. El joven falleció en una clínica privada en Orán, Salta, a 272 kilómetros de la capital.

Es importante estar informado para evitar la reproducción del mosquito, para más información, puede leer esta nota en donde se detalla la forma de prevenir, y síntomas.

Síntomas del dengue clásico y hemorrágico

Les presentamos a continuación los principales síntomas del dengue, tanto del dengue clásico como del dengue hemorrágico. Existen dos tipos de virus de dengue, y cada uno de ellos presenta diferentes síntomas.

Síntomas del dengue clásico

  1. Fuertes dolores de cabeza
  2. Fiebre alta
  3. Erupción cutanea (manchas rojas)
  4. Dolor detrás de los ojos
  5. Nauseas y vómitos
  6. Falta de apetito
  7. Dolor de músculos
  8. Dolor de articulaciones

Síntomas del dengue Hemorrágico

  1. Dificultad en la respiración
  2. Confusión mental / Insomnio
  3. Dolor de cabeza
  4. Hemorragia nasal
  5. Sangrado de encías
  6. Vómitos intensos
  7. Fuertes dolores abdominales
  8. Piel pálida, húmeda y fría.

 

Cuando una persona presenta un cuadro de fiebre elevada, alrededor de los 40 °C, y a su vez tiene dolor de cabeza muy intenso por detrás de los ojos, y a su vez presenta dolores musculares, nauseas y vómitos, y estos síntomas aparecen en condiciones sospechosas deberá concurrir al hospital mas cercano. La incubación del virus se produce luego de 4 a 10 días de ser picado.

El dengue hemorrágico o grave es una complicación porque cursa dificultad respiratoria, acumulación de líquidos, hemorragias graves o falla orgánica. En este caso los síntomas se producen unos días antes que en el dengue clásico, alrededor del 3er dia y hasta el 7mo, y vienen acompañados de un descenso de la temperatura corporal, menos de 38 °C y son los detallados previamente.

Las primeras 24 a 48 horas de la etapa crítica son importantes para el correcto tratamiento y es recomendable la atención médica para evitar otras complicaciones y así disminuir el riesgo de muerte.

En el siguiente artículo podrá observar las diferencias entre los síntomas del dengue, zika y chikungunya.

Recuerde que no deberá auto medicarse, y ante cualquier duda consulte a su médico o bien diríjase a la guardia de un hospital.

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Diferencias entre dengue, zika y chikungunya

 

Mismo mosquito, tres enfermedades

Tanto el dengue, zika y chikungunya son transmitidos por el mismo mosquito o vector. Se trata del mosquito hembra más conocido como el Aedes Aegypti. Suelen presentar síntomas muy similares que pueden llegar a confundirse.

Te presentamos a continuación las principales diferencias entre las 3 enfermedades.

La incubación

La incubación del zika es entre 3 a 12 días luego de ser picado. En cambio para el chikungunya es entre 4 a 8 días, y para el dengue entre 4 y 10 días. Como podrás observar son las 3 muy similares.

La enfermedad

El dengue presenta una mayor variedad de síntomas, desde una infección leve hasta un cuadro clínico severo, la fiebre es el síntoma principal de esta enfermedad.

Una característica común a estas enfermedades, es la amplia cantidad de síntomas que se conoce. Se han detectado casos con manifestaciones bucales que presentan los pacientes enfermos, entre ellos se encuentra la hipercloración, enrojecimiento de encías junto con sangrado gingival, llagas, lengua saburral, la xerostomía, el sabor amargo, molestias faríngeas al intentar tragar.

Es importante hacer un diagnóstico integral si usted presenta varios de estos síntomas, e informar a los médicos de las distintas especialidades.

Para mayor información sobre el virus de zika, te recomendamos este completo artículo.

Para saber todo sobre el dengue, te recomendamos este artículo, y este documental sobre el zika y dengue.

 

Los síntomas

En el caso del dengue, como mencionamos anteriormente, se presenta una variedad más amplia de síntomas, pero los principales para el dengue son: fiebre, dolor de cabeza y ojos.  Aparecen náuseas y vómitos, picazón y sangrado de nariz y encías. En caso de que sea grave, pueden aparecer hemorragias. También dolor de articulaciones y muscular, cansancio intenso y manchas en la piel.

En cambio en el zika se presenta solo fiebre y dolor de cabeza, puede presentarse conjuntivitis no purulenta, dolores en el cuerpo, inflamación de los miembros inferiores, dolor de articulaciones, principalmente en pies y manos, decaimiento y sarpullido. Según la OMS, no se ha detectado más de una infección en una misma persona.
En cuanto a la fiebre de chikungunya, la fiebre es mayor a 38° y  también aparece el dolor de cabeza. Pueden aparecer sarpullidos y dolores e inflamaciones en las articulaciones, al igual que en el zika, en manos y pies principalmente, junto con otros dolores musculares.

La mayoría de los casos detectados son de dengue, en tanto para el zika y chikungunya, la proporción es del 0.1% respecto a los casos de dengue.

Relación entre el virus de zika y la microcefalia

Recientemente se ha detectado que existe una relación entre el virus de zika y la microcefalia. Se han recolectado muestras de sangre de bebés que han nacido con microcefalia, y se ha detectado en ellas el virus de zika. Aún se desconoce cómo actúa el virus dentro del organismo, ni cuales son los transmisores

 

¿Cómo se transmite el Dengue?

La transmisión del dengue comienza con una persona que ya tiene el virus y este es un potencial distribuidor de la enfermedad en el caso de que sea picado por otros mosquitos no infectados.

Una vez que hayan pasado entre 8 a 12 días de incubación, el virus se aloja en las glándulas salivales del mosquito (hembra). Cuando dicho mosquito se vuelva a alimentar, es ahí cuando se produce el contagio.

Por lo tanto, es sumamente importante la detección temprana de los casos sospechosos de dengue y rápidamente acudir a un hospital, para que se puedan tomar las acciones o medidas que correspondan.

El período de incubación es sumamente corto, entre 5 a 7 días. La entrada del virus en el torrente sanguíneo comprende desde las 48 horas antes de la aparición de los síntomas hasta cinco días después. Dicho período es crítico para mantener el ciclo de transmisión. En esta etapa cuando la persona infectada transmite el virus al mosquito.

El período de incubación es sumamente corto, entre 5 a 7 días.

Por lo tanto es sumamente importante la aislación del potencial enfermo dentro de los primeros 7 días. De esta forma se evita la propagación de la enfermedad

El contagio del Dengue solo se produce por la picadura de los mosquitos (hembra) infectados con el virus. No es posible el contagio de una persona a otra, ni a través de objetos.

 

Ciclo de Transmisión del Dengue

 

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Carta de Ottawa

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La Carta de Ottawa para la Promoción de la Salud es un documento elaborado por la Organización Mundial de la Salud, durante la Primera Conferencia Internacional para la Promoción de la Salud, celebrada en Ottawa, Canadá, en 1986.

La primera Conferencia Internacional sobre la Promoción de la salud reunida en Ottawa el 21 de noviembre de 1986 emite la presente CARTA dirigida a la consecución del objetivo «Salud para Todos en el año 2000». Esta conferencia fue, ante todo, una respuesta a la creciente demanda de una nueva concepción de la salud pública en el mundo. Si bien las discusiones se centraron en las necesidades de los países industrializados, se tuvieron también en cuenta los problemas que atañen a las demás regiones. La conferencia tomó como punto de partida los progresos alcanzados tras la Conferencia de Alma-Ata sobre la atención primaria, el documento «Los Objetivos de la Salud para Todos» de la Organización Mundial de la Salud, y el debate sobre la acción intersectorial para la salud sostenido recientemente en la Asamblea Mundial de la Salud. Surgió como respuesta a la necesidad de buscar un nuevo acercamiento a los múltiples problemas de salud que aún hoy exigen solución en todas las partes del globo. Los cambios tan rápidos e irreversibles que caracterizan a los tiempos en que vivimos, obligan a proyectarse constantemente hacia el futuro, pero los sistemas de salud ni siquiera han logrado avanzar al ritmo que imponen las necesidades sentidas por las poblaciones.

http://www1.paho.org/spanish/HPP/OttawaCharterSp.pdf

 

¿Qué es la Enfermería Laboral?

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La Enfermería del Trabajo, una Especialidad reciente, una Profesión de siempre.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT), que es la institución rectora de los asuntos laborales a nivel mundial, fue fundada en 1919 a partir del tratado de paz de Versalles. Operativamente está estructurada de manera tripartita, de modo tal que involucra la participación de instancias gubernamentales, patronales y de los trabajadores.

Las principales funciones o acciones que realiza son: adoptar normas internacionales del trabajo y vigilar su aplicación; cooperar directamente con los estados miembros; y desarrollar actividades de investigación, recopilación de información y difusión de informes. (OIT, 1987)
Los objetivos de la práctica de la salud en el trabajo que fueron definidos por el Comité Mixto OIT/OMS, en su 12ª reunión sobre medicina del trabajo, realizada en 1995:

La enfermera juega un papel muy importante en la salud en el trabajo ya que tiene como finalidad promover y mantener el más alto nivel de bienestar físico, mental y social de los trabajadores en todas las profesiones; prevenir todo daño causado a la salud de éstos por las condiciones de su trabajo; protegerlos en su empleo contra los riesgos resultantes de la existencia de agentes nocivos a su salud; colocar y mantener al trabajador en un empleo acorde con sus aptitudes fisiológicas y psicológicas y, en resumen, adaptar el trabajo al hombre y de cada hombre a su tarea. Las actividades en materia de salud en el trabajo abarcan tres objetivos diferentes: i) el mantenimiento y la promoción de la salud de los trabajadores y su capacidad de trabajo; ii) el mejoramiento del medio ambiente de trabajo y del trabajo a fin de garantizar la seguridad y la salud en el trabajo; iii) la elaboración de sistemas de organización del trabajo y de culturas laborales con miras a fomentar la seguridad y la salud en el trabajo y de promover así un clima social positivo e incrementar la productividad de las empresas. El concepto de cultura laboral se entiende en este contexto como un reflejo de los sistemas de valores esenciales adoptados por las empresas interesadas. En la práctica, dicha cultura se refleja en los sistemas de administración, en la gestión del personal, en los principios de participación, en las políticas de capacitación y en la calidad de la gestión de la empresa. (OIT, 1998b:25)

La Enfermería del Trabajo es seguramente de las más antiguas y con mayor tradición dentro de la Enfermería Especializada . Tanto por su ámbito de actuación como por su necesaria formación específica, ha gozado históricamente de una identidad propia y claramente definida.

Aunque el reconocimiento y creación de la figura de los Enfermeros dedicados específicamente a la Salud Laboral se remonta a mediados del siglo pasado, este colectivo ha venido adaptándose a las necesidades sociales y laborales en su caminar hasta llegar a nuestros días. En este proceso ha recorrido un largo camino en el que se ha adquirido un vasto campo de conocimiento y experiencia, con el que se viene dando respuesta a las necesidades que surgen día a día en el desempeño de sus competencias, y donde la Escuela Nacional de Medicina del Trabajo, ha desempeñado una importante tarea que ha sido referencia para este colectivo.

El sustancial cambio que representó la normativa en Prevención de Riesgos Laborales, con el paso de un modelo puramente reactivo a unas actuaciones proactivas, pensadas en la prevención, la formación y la anticipación, proyectaron la figura del enfermero (de empresa hasta entonces) a funciones de nivel superior.

La enfermería del trabajo es una especialidad donde el enfermero especialista aborda los estados de salud de los individuos en su relación con el medio laboral, con el objeto de alcanzar el más alto grado de bienestar físico, mental y social de la población trabajadora, teniendo en cuenta las características individuales del trabajador, del puesto de trabajo y del entorno socio-laboral en que éste se desarrolla.

El enfermero especialista en Enfermería del Trabajo debe ejercer las actividades propias de su profesión con plena autonomía técnica y científica y debe adquirir y mantener las competencias necesarias para el adecuado ejercicio de sus funciones en los distintos ámbitos de actuación de la especialidad. Uno de los objetivos principales de la enfermería del trabajo es promover la mejora de las condiciones de trabajo y aumentar así el nivel de salud de la población trabajadora. Sus funciones van dirigidas a promover, proteger, prevenir y restaurar la salud de la población trabajadora con un enfoque laboral y comunitario, integrado e integral, con una base científica y un conocimiento empírico. El enfermero del trabajo está directamente implicado en la calidad de vida en el trabajo y, por lo tanto, se puede considerar agente fundamental en el desarrollo de la población general.

Estos nuevos conceptos también afectan al mismo concepto de Salud donde prevalece por encima de todo lo demás. El objetivo es tratar con personas sanas, en edad productiva y cuya salud no puede ni debe verse afectada por situaciones de riesgo de origen laboral. Mantener al menos la salud aunque trabajando por promocionar y potenciar la salud de los trabajadores, así como anticiparse ante su posible pérdida en la población trabajadora, es el gran reto. El concepto de enfermedad se aleja como objetivo inmediato, aun sin perderlo de vista. Por tanto la responsabilidad del Enfermero Especialista del Trabajo no debe circunscribirse a la vigilancia de la salud o a la atención de urgencia, en el plano asistencial, sino que debe extender su actividad a cualquier circunstancia que afecte o pueda afectar a la salud de los trabajadores, a formar e informar a los mismos, a promocionar la salud en los lugares de trabajo y a potenciar una estrecha colaboración con el Sistema Nacional de Salud.

Términos como exámenes y vigilancia de la salud, riesgos inherentes al puesto de trabajo, estado biológico conocido, trabajador especialmente sensible y muchos más, encierran en sí mismos una forma de hacer la Enfermería netamente especializada. Para abordar con eficacia estas funciones, es necesario poseer las aptitudes, conocimientos y habilidades específicas para afrontar estas obligaciones. Aparecen nuevos conceptos alejados hasta ahora de la práctica habitual y de la formación de Enfermero Generalista o Grado en Enfermería.

En la misma línea de evolución aparecen nuevas necesidades, como la protección de datos. La confidencialidad de los datos de salud, su correcto uso y acceso, por parte de los profesionales sanitarios encargados de la atención de estos trabajadores, es imprescindible. Pero a la vez debe garantizarse que no podrán ser usados en perjuicio del trabajador. Es un imperativo legal, pero también es un principio ético-profesional.

El seguimiento del estado de salud de los trabajadores, el adecuado y correcto registro, la observación y análisis de los datos de salud de cada trabajador, en una imprescindible historia clínico-laboral, componen un largo número de actividades y procedimientos de trabajo en las que deben intervenir, actuar y decidir, los Enfermeros Especialistas del Trabajo.

En nuestro País Argentina uno de la punta de iceberg de enfermería laboral se puede mencionar a el «Profesor/ licenciado Walter Arce por su trayectoria y sus cambios radicales en métodos de atención jefe enfermeros de JJ, Gloria Ramírez , jefe de enfermeros de 3M!
mis saludos y respeto a estos iconos de enfermería.

Marco legal para ejercer la enfermería (Saelf) Lic. Alfredo Fuente Garrott

Santiago Feliu No Comments

El 08 de agosto 2011 Es licenciado en Enfermería y presidente de la Sociedad Argentina en Enfermería Legal y Forense (Saelf) Lic. Alfredo Fuente Garrott Enfermero Legista Universitario. Disertó en la Primera Jornada de Enfermería Legal? que se desarrolló el viernes y el sábado en Jujuy.
POR IGNACIO IGARZABAL El Tribuno Jujuy

Las jornadas se desarrollaron en el Salón Auditorio del Ministerio de Salud de la Provincia, y se realizaron para dar a conocer los alcances de la Ley de Enfermería y para dar a conocer a toda la comunidad la llegada de la Saelf a esta provincia.

¿De qué se trató su disertación?

Hubieron diversos temas, el principal fue el marco legal regulatorio de nuestro ejercicio (la enfermería), los derechos del paciente, las áreas de trabajo de la enfermería, la parte laboral, la emergencia. Vemos que acá muchos colegas están con muchos inconvenientes en el marco legal, donde hay muchas cosas que no se están cumpliendo porque uno desconoce, entonces están dando la información para poder brindarle las herramientas para trabajar bien.

¿Cuáles fueron las principales inquietudes de sus colegas?

Lo que noté es que hay mucha gente que desconoce la ley, pero bueno, parece que eso es un tema que se repite a nivel nacional, estuve en varias provincias en donde nos pasa lo mismo. La profesión de enfermería ha crecido mucho, pero lamentablemente se deja de lado lo legal, y lo legal más allá de que es nuestro único resguardo, es la herramienta que nos da para trabajar por la defensa del título y para saber dentro de qué marco estamos trabajando.

¿Cuáles son las principales problemáticas que usted pudo observar desde su lugar?

La principal es que no están adheridos a la ley nacional, ellos me manifiestan que se manejan con leyes de la provincia, y yo les decía, que al haber una ley nacional que ya tiene 20 años, fueron agregados solos, o sea que ellos tienen que regirse con la nacional. La idea es tratar de hacerles entender que se tienen que arreglar con la ley nacional que está en vigencia, ya que el problema cuando hay un tema legal no va a trasladar a la ley de acá, se van a manejar con la ley nacional.

¿Qué beneficios da a los enfermeros manejarse con la ley nacional? ¿Cuáles son los alcances?

Primero la jerarquización de ser una profesión autónoma, como lo dice su artículo 1; segundo da la libertad profesional para discernir y reconocer su autonomía, es decir que uno puede estar de acuerdo o no, ser parte, ya que jerarquiza profesionalmente e incluye a la profesión, y ya no se es un colaborador como hace veinte años atrás, sino que ahora es una profesión autónoma igual que cualquier otro agente sanitario.

Sin dependencia de un médico…

Hasta antes de 1991, ante un problema legal en el que estaba inserto el enfermero el responsable era el médico, hoy en día el juicio viene para el médico y el enfermero por aparte, como profesionales autónomos. La ley nos dio mucha libertad pero también responsabilidades, hay que hacerse cargo de los actos

¿Hoy se están cumpliendo con estas responsabilidades?

Se están cumpliendo a medias, en muchos lugares del interior, ya sean las provincias, como en el interior de Buenos Aires, se ve que todavía no, pero no es que todavía no se respeta la ley desde el espacio de otros profesionales, sino también nosotros como enfermeros no tenemos claro, y nos falta ese crecimiento. En el lenguaje social, en la vivencia social el enfermero está recluido a colaborador del médico, el tema es que el marco legal desde hace ya veinte años nos posiciona como un profesional más. Primero tenemos que asumir ese rol que está legalmente reconocido. Ese es nuestro tema principal, es que tenemos que asumir ese rol y si uno reconoce donde está inserto y que ya no es un colaborar, sino que es un profesional con todas sus responsabilidades y con su autonomía te posiciona distinto.

Posiciona al enfermero frente a otros profesionales…
Tal cual, esto se acompaña con el crecimiento profesional, con la capacitación y la actualización. En enfermería por ahí nos pasa que una vez que se recibe nos cuesta por las distintas situaciones laborales capacitarnos, la idea es que esto se acompañe con capacitación continua, la única forma de ocupar espacios es estar actualizados, informados y decir: este es mí trabajo me posiciona la ley y me voy a ocupar de tales situaciones.

el sitio web : http://saelf.blogspot.com.ar/

Gestión de Enfermería laboral

Santiago Feliu No Comments

INTRODUCCION:

Enfermería del trabajo se define como una especialidad con entidad propia, con sus propias competencias profesionales.

La enfermería laboral se encarga de proteger a la población trabajadora frente a problemas de salud, enfermedades y daños derivados de su actividad laboral, y constituyen una de las principales preocupaciones de las organizaciones internacionales del trabajo.

También denominada como enfermería laboral o enfermería en salud ocupacional, es un área de especialización enfermera emergente. Así, en países desarrollados como Estados Unidos (EEUU) e Inglaterra, se puede observar que el número de enfermeras que ejercen dentro de este campo es mayor en comparación con otros profesionales dedicados al campo sanitario.

Ya sólo la Asociación Americana de Enfermeras en Salud Ocupacional, tiene 10.000 afiliados, sin considerar la gran cantidad de enfermeras afiliadas a otros diversos organismos que hay dentro de este campo en EEUU. En Europa, la Federación de Enfermería en Salud Ocupacional de la Unión Europea registra 12 asociaciones afiliadas con esta especialidad, que dan un total de aproximadamente unos 20.000 afiliados1.

CONCEPTO:

La Enfermería del Trabajo es una especialidad enfermera que aborda el estado de salud de los individuos en su relación con el medio laboral, al objeto de alcanzar el mayor grado de bienestar físico, mental y social de la población trabajadora, teniendo en cuenta las características individuales del trabajador, del puesto de trabajo y del entorno socio-laboral en que éste se desarrolla2.

MARCO LEGAL:

En la Argentina todavía no tenemos un marco legal en competencia de esta rama laboral, se esta trabajando en ello para poder conseguirlo.

AMBITO DE ACTUACIÓN:

El Especialista en Enfermería del Trabajo estará capacitado para desarrollar su actividad laboral, al menos, en los siguientes ámbitos:

1. Servicios de prevención de riesgos laborales en sus distintas modalidades.

2. Servicio de prevención/servicio médico de empresa/unidad relacionada con un medio laboral concreto (aeroespacial, subacuático, marítimo, deportivo, educativo….).

3. Centros sanitarios, servicios, unidades, instituciones de las administraciones públicas y cualquier otra entidad pública o privada con competencias en prevención de riesgos laborales/salud laboral.

4. Gabinetes de salud laboral en las administraciones públicas.

5. Centros de docencia e investigación en salud laboral y enfermería del Trabajo.

6. Servicios de salud medioambiental2.

7. Servicio de salud Seguridad e higiene

COMPETENCIAS:

1. Resolver problemas en entornos nuevos o poco conocidos dentro de contextos más amplios relacionados con la enfermería del trabajo.

2. Transmitir información, ideas, problemas y soluciones en el ámbito de la especialidad. Gestión de enfermería Enfermería laboral

3. Integrar conocimientos y enfrentarse a situaciones complejas, emitiendo juicios que tengan en cuenta los principios deontológicos y éticos de la profesión, así como las circunstancias sociales del medio en el que se ejerce.

4. Habilidad de aprendizaje que le permita continuar estudiando de un modo que habrá de ser en gran medida autodirigido o autónomo.

5. Tomar decisiones basadas en principios éticos, conocimientos técnicos y evidencia científica.

6. Aplicar sus conocimientos a su trabajo en el equipo multidisciplinar de los servicios de prevención o en los que desarrolle su actividad.

Básicamente, las competencias específicas y/o profesionales que deben adquirir los enfermeros especialistas en enfermería del trabajo, se pueden agrupar en las siguientes

grandes áreas:

Área preventiva.

Área asistencial.

Área legal y pericial.

Área de gestión.

Área docente e investigadora.

Asimismo, de acuerdo con Juárez  España (2009), se definen 9 áreas de intervención:

Área de protección, prevención y promoción de la salud.

Área de evaluación y diagnóstico de la salud de los trabajadores.

Área de vigilancia de las condiciones de trabajo y detección de posibles riesgos.

Área de cuidados primarios de salud.

Área de consultoría y asesoría.

Área de gerencia y control administrativo de salud ocupacional.

Área de investigación.

Área ético – legal.

Área de colaboración comunitaria1.

Competencias profesionales de la enfermería del trabajo:

FUNCIONES ACTIVIDADES TAREAS

– Conocer los puestos de trabajo y su entorno.

– Colaborar en los estudios para determinar la aptitud

de los trabajadores.

– Elaborar y distribuir cuestionarios y encuestas acerca

de salud.

– Realizar la entrevista clínica.

– Exploraciones instrumentales.

– Peso y talla.

– Presión arterial.

– Obtención de sangre y orina.

– Audiometría.

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– Realizar consulta de salud a iniciativa del trabajador

– Participar en el registro y análisis de la ausencia al

trabajo por problema sanitario.

– Dar recomendaciones preventivas en relación a los

datos obtenidos en los exámenes de salud.

– Realizar propuestas de medidas preventivas a los

órganos responsables en materia preventiva.

– Obtener, registrar y analizar datos sobre la salud de

los trabajadores y sus condiciones de trabajo.

– Espirometría.

– Control de la visión.

– Electrocardiograma.

– Dermoreacciones.

– Cumplimentar la parte de historia

clínico-laboral correspondiente.

– Comunicar los resultados.

– Diferenciar entre resultados normales

y patológicos.

– Visitar los puestos de trabajo.

– Analizar colectiva y epidemiológicamente los datos y resultados

de la vigilancia de la salud.

Asistencia – Realizar curas y asistencias de enfermería individualizadas

mediante un método sistemático y organizado.

– Seguimiento y evaluación de la efectividad asistencial.

– Asistencia en primeros auxilios y situación de emergencia.

– Atención de consultas a demanda.

– Dar cuidados de enfermería (inmovilización,

extracción de cuerpo

extraño, suturas, limpieza…).

– Administración de medicación por

vía parenteral, enteral, tópica o

cualquier otra.

– Derivación al médico de la UBS o

al especialista.

– Registrar la actividad asistencial.

Prevención – Participar en la evaluación de riesgos.

– Participar en la investigación de accidentes de trabajo

y otros daños a la salud.

– Verificar y controlar la implantación de medidas preventivas

en relación a factores de riesgo.

– Asesorar a la organización en materia de prevención

de riesgos.

– Participar en programas de tipo formativo e informativo

en materia de prevención.

– Participar y colaborar en la elaboración del plan de

emergencias, especialmente en la organización

de primeros auxilios y su implantación.

– Participar en el análisis de las condiciones higiosanitarias

de los puestos de trabajo e instalaciones.

– Elaborar propuestas de adaptación a los trabajadores

especialmente sensibles.

– Participar en el seguimiento y control de la actividad

preventiva.

– Participar en la indicación de los EPI, su adaptación

individual, formar y verificar sobre su uso y mantenimiento.

– Impartir cursos de prevención.

– Realizar campañas informativas.

– Realizar campañas de vacunación de patología laboral.

– Colaborar en el control de los riesgos laborales.

– Dar consejos preventivos.

– Valoración sanitaria de puestos de

trabajo.

– Investigar daños a la salud derivados del trabajo.

– Visitar los puestos de trabajo.

– Participar en la evaluación de riesgos.

– Interpretación de las evaluaciones de riesgos.

– Seleccionar y proporcionar los EPI verificando su adaptación personal. Promoción – Fomentar una cultura de salud en la organización.

– Participar en la elaboración e implantación de programas

en relación a conductas de riesgo y vida

saludable.

– Informar y formar a los trabajadores en conductas

de riesgo y malos hábitos para la salud.

– Desarrollar actividades específicas de promoción de

la salud.

– Realizar educación sanitaria tanto individual como

colectiva.

– Analizar los datos de salud de los

trabajadores para así determinar

sus necesidades de promoción

de salud.

– Impartir cursos sobre conductas

de riesgo laboral y extralaboral

(hábitos saludables).

– Realizar campañas informativas

acerca de patologías prevalentes,

con intervención en el diseño

e implantación.

– Elaborar el material informativo y

formativo.

– Aconsejar sobre conductas y hábitos

saludables.

– Realizar campañas de vacunación

de patología común.

Gestión de enfermería Enfermería laboral

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Gestión y

planificación

– Participar en la planificación consensuada de actividades

al servicio de la prevención y la UBS.

– Participar en la planificación específica en riesgo laboral.

– Custodia de datos y documentación recogidos en la

UBS.

– Participar en la organización y ejecución de actividades

planificadas en la UBS.

– Gestionar los recursos materiales e instalaciones de

la UBS.

– Participar en la elaboración, adaptación y revisión

de procedimientos y protocolos específicos.

– Participar en la elaboración de la memoria de actividad

del servicio de prevención.

– Asesorar al comité de seguridad y salud.

– Gestionar los residuos sanitarios.

– Programar los exámenes de salud.

– Programar la atención de cónsultas

y asistencia.

– Procesar los datos de la vigilancia

de la salud e incapacidad temporal.

– Elaborar la memoria de actividades.

– Comunicar los resultados y conclusiones

de las actividades.

– Gestionar el material sanitario.

– Mantenimiento y calibrado periódico

del equipo sanitario.

Investigación – Investigar sobre temas relacionados con la salud

laboral.

– Publicar artículos de interés profesional.

– Realizar o colaborar en la elaboración de los estudios

epidemiológicos.

– Realizar búsquedas bibliográficas

entre las publicaciones científicas

de salud laboral.

– Desarrollar correctamente una publicación.

– Colaborar en trabajos de investigación.

ACTIVIDADES ESPECÍFICAS:

1. Apertura y gestión de historia clínico-laboral a los trabajadores

2. Elaboración y revisión de protocolos de vigilancia y control de la salud del

trabajador.

3. Vigilancia prospectiva de la salud de los trabajadores

4. Atención a los trabajadores en situaciones especiales

5. Elaboración de programa de inmunizaciones y profilaxis para los trabajadores de

riesgo.

6. Establecimiento de criterios de restricciones laborales para los trabajadores, por

enfermedades transmisibles.

7. Registro de accidentes de trabajo, enfermedades profesionales y enfermedades

relacionadas con el trabajo.

Análisis estadístico.

8. Estudio de absentismo laboral por accidentes de trabajo, enfermedades profesionales,

enfermedades relacionadas con el trabajo, y contingencias comunes

9. Epidemiología laboral. Estudio de las patologías de origen laboral

10. Participación en programas de “screening” de patologías prevalentes

11. Promoción de la salud en función del trabajo

12. Colaboración en la realización de la evaluación de condiciones de trabajo

13. Colaboración en la evaluación de equipos de protección individual

14. Planificación sanitaria.

BIBLIOGRAFÍA:

1. Juárez García A. Competencias profesionales de enfermería a nivel de

especialización en empresas de riesgo III y IV en México. NURE Inv. [Revista en

Internet] 2010 May-Jun [14 de Noviembre de 2011]; 7(46): [aprox. 28 pant].

Disponible en:

http://www.fuden.es/FICHEROS_ADMINISTRADOR/INV_NURE/competencias461342

01012516.pdf.

2. BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO. Sec. III. Pág. 44685. Otras disposiciones. Orden

SAS/1348/2009, de 6 de mayo, por la que se aprueba y publica el programa formativo

de la especialidad de Enfermería del Trabajo.

3. BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO. Ley de Prevención de Riesgos Laborales, 31/1995

B.O.E. n. 269, 10/11/1995.

4. BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO. Reglamento de los Servicios de Prevención, Real

Decreto 39/1997 B.O.E. n 27 31/1/1997.

5. BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO. Especialidades de Enfermería, Real Decreto

450/2005 B.O.E. n. 108, 6/051/2005.

 

Enfermería en la Ciudad de Buenos Aires y la República Argentina

Santiago Feliu No Comments

La importancia de la enfermería en la Ciudad de Buenos Aires y la República Argentina.

La importancia de la enfermería en la Ciudad de Buenos Aires y la República Argentina.

El siguiente documento tiene el objetivo principal, tal como refiere el título, de justificar el rol piramidal que cumple la enfermería en el sistema de salud de los países en general, y de nuestra ciudad y nuestro país en particular. La crisis mundial del sistema de enfermería, del cual nuestro país no se encuentra al margen, convierte a este problema en un elemento central para resolver en el corto, mediano y largo plazo.

1. El problema

 

1.1. Introducción a la enfermería como profesión.

 

La enfermería puede definirse como la profesión de la persona que se dedica al cuidado de los individuos, la familia y la comunidad en todas las etapas del ciclo vital y en sus procesos de desarrollo. Las funciones esenciales de la enfermería comprenden  cuatro aspectos de trabajo: asistencial, educación, gestión e investigación

La función asistencial es sin dudas la actividad más conocida de los enfermeros y la más desarrollada. Ejemplos de esta función son la administración de tratamientos, medicamentos, control de la salud del paciente (ej. signos vitales, confort, asesoramiento y apoyo a los pacientes), etc.as

En lo que respecta a la educación existen muchos factores que condicionan a que el enfermero realice educación sanitaria. Hoy se prioriza cada vez más la promoción y el mantenimiento de la salud por sobre el tratamiento solamente; consecuencia de esto es que las personas desean y solicitan cada vez más información. El aumento de las enfermedades crónicas y la accesibilidad a la información provoca que tanto el paciente como la familia conozcan mejor la enfermedad y el tratamiento.

Otra de sus funciones mencionadas es la de gestionar los recursos para el correcto cuidado de los pacientes, así como la de registrar la ubicación de los pacientes. En muchas instituciones estas tareas corresponden casi al 30% de las actividades. La función de gestión abarca la planificación, orientación, desarrollo del personal, operaciones de control y la administración de los recursos humanos. El enfermero dirige los cuidados de los individuos, grupos, familias y comunidades.

En lo que concierne a la investigación, la mayoría de las investigaciones en el campo de la enfermería se dan a nivel doctoral y post doctoral; un número creciente de enfermeras ya poseen el grado de máster y están empezando a participar en actividades de investigación en su práctica cotidiana.

Además, como otros profesionales de la salud, los enfermeros también realizan otras actividades mas allá de las mencionadas anteriormente, como la enseñanza a alumnos, participación en comités hospitalarios (infecciones, seguridad de paciente), etc.

1.2. Formación académica de los enfermeros en la República Argentina.

 

En la Argentina, el trabajo de enfermería es desarrollado por individuos con diferente nivel de formación que cumplen distintas funciones (según cada institución y reglamentaciones existentes). Nuestra formación académica en enfermería presenta diferentes niveles de educación:

Auxiliar de enfermería. Es un trabajador con 9 meses de formación en enfermería que brinda cuidados a pacientes en cuanto a confort y monitoreo básico de signos vitales, aunque sus funciones pueden variar de acuerdo con la institución donde se desempeñen. Sólo requiere título primario.

Enfermero

Enfermero profesional. Es un enfermero con formación terciaria o universitaria en enfermería (3 años de estudio). Las tareas que realiza son las mismas que el licenciado en enfermería.

Licenciado en enfermería

Es un enfermero con formación universitaria (5 años) y puede desempeñarse en cualquiera de las funciones descriptas en el punto anterior.

Especialidades
En ellas las enfermeros con formación universitaria poseen conocimientos teóricos y prácticos avanzados en un campo particular de la enfermería, por ejemplo, terapia intensiva, neonatología o atención primaria, entre otras.

Magíster o Doctor en enfermería

Al igual que los médicos y demás profesionales, un enfermero puede obtener su titulo de magíster o doctor posterior a la presentación de una tesis.

1.3. Problemática actual.

 

En todo el mundo, los sistemas salud se ven afectados por recursos limitados y las crecientes demandas que pesan sobre sus servicios. En Argentina el sistema  se encuentra descentralizado en 24 jurisdicciones, ya que el cuidado de la salud es de orden federal, no habiéndose logrado el desarrollo de políticas nacionales coordinadas con las provincias y municipios. Incluso la existencia de subsectores en el sistema de salud (público, privado y de obras sociales) resulta en una mayor desorganización del mismo, dificultando la coordinación de políticas públicas al sector, en este caso en particular dirigido al recurso humano. En consecuencia, no se logran condiciones de equidad en el desempeño de los profesionales del sector salud, fragmentándose la información y el registro de las actividades profesionales. Actualmente nuestro país no cuenta con un registro centralizado de información que permita tomar decisiones en relación con sus recursos humanos. Encontrar estadísticas oficiales (sea a nivel nacional, provincial o municipal) es una verdadera odisea ya que muchas veces no se encuentran disponibles en la web.

Escasez de enfermeros.

 

Sin dudas, tal vez uno de los problemas y de los riesgos más serios para el sistema  es la escasez de enfermeros. El mismo es un problema de índole mundial del cual nuestro país no se encuentra exento. A manera de ejemplo en EE.UU esta escasez está bien documentada (1,2):

  • • Hay 126.000 puestos para enfermeros no cubiertos en hospitales.
  • • Para el 2020, habrá al menos 400.000 menos enfermeros disponibles que los necesarios.
  • • Hay 21.000 menos estudiantes de enfermería hoy que en 1995.
  • • La edad promedio de los enfermeros profesionales es de 43.3 años y está aumentando a una tasa de más del doble que todas las otras fuerzas de trabajo de EE.UU.

Si tomamos datos comparables en la Argentina la tasa de enfermeros era en 1998 de 5.9 cada 100.000 habitantes con 86.000 enfermeros distribuidos en 29.000 profesionales y 57.000 auxiliares de enfermería. Lamentablemente, y posiblemente como consecuencia de la crisis del 2001, los datos en los años posteriores fueron cambiando de manera alarmante (Cuadro 1 y Figura 1). No nos es posible contar con facilidad en la actualidad con datos que van más allá del 2004.

 Cuadro 1. Elaboración propia en base a datos de la OPS. * Cada 10.000 habitantes 

Año

Médico/habitante*

Enfermero/habitante*

Médico/Enfermero*

1996

26,8

5,4

4,96

1998

30,4

5,9

5,15

2001

32,3

3,4

9,5

2004

32,1

3,8

8,44

 

Figura 1. Elaboración propia en base a datos de la OPS. Valor cada 10.000 habitantes

Como se observa en la Figura 1, la tasa Médico/Habitante se encuentra en aumento (desaconsejado por la OMS, dado nuestro altísimo promedio mundial) y la tasa Enfermero/Habitante se encuentra en descenso (desaconsejado por el mismo motivo).

Un factor a tener en cuenta es la relación enfermero/médico que en países como Canadá es de 5,31 enfermeros por cada médico (3); según se infieren  datos revelados en la Argentina, en el 2004 era de 0,11 enfermero por cada médico, siendo en la C.A.B.A. de 0,13 enfermero por cada médico. Un ejemplo de nuestra falla en la distribución en las profesiones vinculadas a la salud se pueden observar en la Tabla 2, en comparación con Canadá.

Tabla 2. Datos propios, Fundación Pensar

Canadá Argentina
Enfermeros 1: 111 hab. 1: 1851 hab.
Médicos 1:  478 hab 1: 311 hab.
Generalistas/Total 54% 5%
Farmaceúticos 1: 1.259 1: 2.370
Odontólogos 1: 1.789 1: 1.267
Trab. Sociales 1: 1.727 1: 10.988
Psicólogos 1: 2.334 1: 843

Algunos datos locales (datos censales del 2001) muestran un déficit de 2000 enfermeros en la provincia de Buenos Aires, y en la Capital Federal de 3.500; en este último distrito la edad promedio de los enfermeros es de 50 años. Los números posiblemente puedan haber empeorado desde entonces.

Esta escasez de personal genera distintos tipos de problemas, por un lado pocos enfermeros para cuidar muchos pacientes (menor coeficiente enfermero/paciente) y por el otro un aumento del horario laboral de los enfermeros dispuestos u obligados a cubrir esos puestos, de las dos formas se va afectada la seguridad del paciente y la salud de los enfermeros, como veremos.

El déficit de enfermeros en la C.A.B.A. se deduce de observaciones no sistemáticas sobre la relación enfermero/paciente en las instituciones de salud y de las dificultades para conseguir personal formado. En el relevamiento de los recursos humanos de enfermería, realizado por el Ministerio de Salud en el 2007, en base a los registros de matriculación se expresa que en la CABA son 497 (7,01%) los licenciados en enfermería, 3402 (47,98%) los enfermeros profesionales y 3190 (44,99%) los auxiliares de enfermería. (Ministerio de Salud del G.C.B.A, 2007).

Distribución de los enfermeros.

 

En nuestro país, sufrimos además de una importantísima asimetría en la distribución de los recursos humanos en salud, tal como se observa en la tabla3.

Habitantes/Médico Habitantes/Enfermeros Médicos/Enfermeros
Ciudad  de Buenos Aires

90

1686

18.73

Buenos Aires

374

4354

11.64

Catamarca

500

2307

4.61

Chaco

568

3687

6.49

Chubut

431

2296

5.33

Córdoba

227

1649

7.26

Corrientes

420

4065

9.68

Entre Ríos

486

2202

4.53

Formosa

677

1550

2.29

Jujuy

534

2794

5.23

La Pampa

452

5542

01/12/26

La Rioja

374

2589

6.92

Mendoza

353

4009

11.36

Misiones

668

3289

4.92

Neuquén

363

2536

6.99

Río Negro

386

3544

9.18

Salta

500

2162

4.32

San Juan

400

2046

5.12

San Luis

396

3092

7.81

Santa Cruz

400

1563

3.91

Santa Fe

317

2791

8.80

Santiago del Estero

635

5705

8.98

Tierra del Fuego

301

2660

8.84

Tucumán

356

2420

6.80

Tabla 3. Distribución de médicos y enfermeros por provincia. Abranzom 2004 y datos propios del autor según datos del Censo 2001.

Consecuencias de la escasez de enfermeros.

 

La falta de enfermeros y la inadecuada formación debido a la escasez de ofertas de postgrado y diversidad de la formación básica de los mismos producen consecuencias en el equipo de salud, en el sistema, en los pacientes, y en el personal. Cuando el personal de enfermería disminuye aumenta la mortalidad (4), las complicaciones, las infecciones (5,6), los eventos adversos (6,7-9), la insatisfacción en el trabajo (4), los accidentes, las lesiones y la violencia en el plantel.

El citado estudio (4) realizado por Aiken en el 2002 en 168 hospitales en Pensilvania demostró que la relación paciente-enfermero variaba entre un máximo de 4 a 1 y un mínimo de 8 a 1 a lo largo de toda la región. Se vio que si esta relación hubiera sido 4 a 1 en todos los hospitales, se podrían haber evitado 1000 muertes en 30 días. También se observó que la mortalidad hospitalaria aumentaba un 7% por cada paciente adicional por enfermero. Además, el aumento del número de pacientes por enfermero de 4 a 6 se acompañaba de un incremento en la mortalidad de un 14%, y el aumento de 4 a 8 de un incremento del 31%. Estos resultados y algunos otros que confirman estos datos, sugieren  que podría lograrse una disminución sustancial de la mortalidad hospitalaria a través del incremento del número de enfermeros.

Insatisfacción laboral.

 

Otro de los factores estudiados en los estudios arriba comentados (4,5) fue la relación entre el número de enfermeros y la insatisfacción laboral. Se observó que en los hospitales con una relación paciente-enfermero más alta existía casi el doble de insatisfacción laboral y de síndrome de burn-out con respecto a hospitales con relaciones más bajas. Esta insatisfacción fue 4 veces más alta en enfermería con respecto al promedio de todas las otras profesiones; 1de cada 5 enfermeros reportaba su intención de renuncia al trabajo dentro del año. De estos trabajos se concluyó que un enfermero que atiende 8 pacientes puede sufrir agotamiento emocional 2,29 veces más que un enfermero que atiende 4 pacientes, además de la posibilidad de sufrir 1,75 veces más insatisfacción. Por lo tanto se desprende que esta sobrecarga de trabajo tiene gran relación con la escasez del recurso humano en enfermería. Un aumento en el número de enfermeros disminuye por sí solo la merma de trabajadores, pero también evita la renuncia de los que ya se encuentran trabajando.

Un estudio realizado por el Instituto Karolinska, describe los factores que contribuyen a la decisión de dejar la enfermería en orden de prioridad son: insatisfacción salarial, falta de oportunidades profesionales, restricción de la autonomía profesional, pobre clima laboral, aumento de la carga de trabajo y razones personales (10). Los ambientes de trabajo poco favorables con excesiva carga de trabajo, inadecuado apoyo al staff, violencia, estrés, disparidad salarial, poco involucramiento en la toma de decisiones, hacen que enfermeros abandonen la profesión influyendo negativamente en la capacidad de las instituciones para retener el personal de todos los niveles, favoreciendo la alta rotación del personal con altos costos. (11).

Si bien no hay muchos datos del agotamiento laboral en nuestro país, algunos trabajos sugieren datos similares a los descriptos (12).

 

Errores y formación del enfermero.

 

Otros estudios también demuestran que el aumento de más horas que las establecidas para el trabajo está asociado con mayor número de errores; específicamente en un estudio del 2004 observó como el riesgo de cometer un error aumentaba cuando los turnos de trabajo eran mayores a 12 horas o cuando trabajaban más de 40 horas por semana (13).

Es interesante considerar que la formación de los enfermeros podría repercutir en la salud de los pacientes internados. Uno de los estudios mencionados demostró que los pacientes con más horas de cuidado por enfermeros profesionales estuvieron internados menos tiempo, tenían menor número de infecciones urinarias,  neumonías, de sangrados gastrointestinales, y los índices de fracaso terapéutico eran menores (5).

Otro trabajo demostró que en los hospitales con más alta tasa de enfermeros con mayor formación (de grado o superior) tuvieron menor mortalidad general y menores tasas de muertes producidas por complicaciones en pacientes posquirúrgicos (14).

Situación de las escuelas de enfermería en el país.

 

En Argentina, en la Ciudad de Buenos Aires, el 60% del trabajo de enfermería es brindado por auxiliares y menos del 10% de los trabajadores tienen la licenciatura.

Un estudio del 2007 relevó las escuelas de enfermería de todo el país (15). Este estudio mostró las serias dificultades que presenta la educación en enfermería en nuestro país, a pesar de algunos avances.  Existen 43 escuelas de enfermería universitarias, de las cuales 30 corresponden a universidades nacionales públicas y 13 a universidades o institutos universitarios privados. En dicho año, se identificaron 109 escuelas terciarias no universitarias, pertenecientes a 13 provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), mostrando un incremento del 100% en el número con respecto a la medición realizada en el 2004; 40,9% pertenecían al estado provincial y el 59,1% eran de dependencia privada (institutos privados, fundaciones, sindicatos y Cruz Roja). Sólo el 48,4% de las escuelas de gestión privada informaron que sus establecimientos disponían de becas para los alumnos. El 76,8% del personal docente poseía la licenciatura en enfermería. La relación docente/alumno en la teoría fue de un docente cada 40 alumnos y en la práctica de uno cada 20. En el 28,7% de las instituciones  los docentes no tenían formación pedagógica. En cuanto a distribución por sexo, fue clara la

predominancia de las mujeres, que representaban al 77% del alumnado. El 62,9% de los estudiantes trabajaba, 47% en actividades relacionadas con la enfermería. En cuanto al número de estudiantes egresados, se obtuvieron datos de los egresos del 2005. En el 45% de las escuelas egresaron menos de 20 alumnos por año; en el 17,5% egresaron entre 21 y 30 alumnos; en 22,5% entre 31 y 60, y en el 15% de los establecimientos se graduaron entre 70 y 220 estudiantes. El valor promedio de la cantidad de alumnos que comenzaron la carrera en 2003 y la finalizaron en tiempo y forma en 2005 fue del 46,1%. El 62% de los estudiantes que abandonó los estudios lo hizo por problemas económicos y/o familiares. Lamentablemente , sólo el 38% de las escuelas

estudiadas tenía convenios firmados con universidades para permitirle a los alumnos obtener la licenciatura.

2. Situación ideal

 

Dado lo delicado de la actual situación en enfermería, impresionaría poco acertado referir una situación ideal. Usualmente, acorde a recomendaciones internacionales, la relación Médico/Enfermero debiera oscilar entre 0,25 y 0,5. Como en nuestro país la relación es superior a 8, la OPS y la OMS plantearon para el 2015 que la la razón de enfermeros calificados con relación a los médicos sea de uno a uno en todos los países de la región (16).

Es fundamental, además de aumentar solamente el número, aumentar considerablemente los licenciados y profesionales en enfermería (hoy en números muy bajos), por sobre los auxiliares dado su impacto en la salud de la población y fomentar las tareas de investigación y desarrollo profesional, que junto al aumento del número contribuirían a evitar el abandono de la profesión y el burn out. Sería razonable pensar como una meta posible para ese entonces, que menos del 20% del personal de enfermería sean auxiliares.

3. Cómo llegar a la situación ideal.

 

Si bien este punto no es el objeto central de este documento, nos interesa marcar algunos de los puntos clave, compartidos por varios autores como una guía para la resolución del problema.

Sin duda el aumento del número de enfermeros es al menos la prioridad elemental, dado el mal índice Médico/Enfermero existente en nuestro país. Hemos visto un marcado aumento de las escuelas de enfermería, lo cual podría ser un aspecto positivo, incluso la nación lanzó un programa de becas bicentenario en enfermería con este motivo, que podría mejorar el magro plan de becas observado hasta hace pocos años. Aún es precoz evaluar estos avances. Es indispensable en esta línea aumentar el porcentaje de enfermeros profesionales y licenciados. Se deberá trabajar intensamente en la necesidad de fomentar en las instituciones un clima laboral acorde para evitar las deserciones en la profesión y el burn-out. El salario debiera acompañar razonablemente esta profesionalización.

Por lo tanto transcribimos aquí las siguientes recomendaciones de la Asociación de Enfermería de la Capital Federal (AECAF), basadas en principios fundamentales, que proponen servir de guía a los niveles de decisión de los hacedores de políticas públicas y privadas y a las autoridades sanitarias de los tres subsistemas del sector salud. La mayoría de las mismas fueron elaboradas por la Asociación Civil de Actividades Médicas Integradas (ACAMI) en el año 2008 (11).

Recomendaciones

Macroeconomía y política

1. La problemática de la enfermería es compleja, las soluciones deben diseñarse con el aporte de planificadores de los Ministerios de Salud, de Educación, de Desarrollo Económico, la Sociedad en general a través de sus Instituciones, las Organizaciones de Enfermería y otras Asociaciones Profesionales, Empresariales, Educativas y Gremiales (ACAMI 2008).

2. “Es indispensable la participación de los enfermeros en la toma de decisiones en el campo de la macroeconomía y sus relaciones con la salud. Para lo cual es necesaria la participación activa en las organizaciones de enfermería, en la creación de alianzas estratégicas con diferentes organizaciones.” (ACAMI 2008).

3. Los enfermeros a través de sus organizaciones, deben apoyar y motivar toda iniciativa para fortalecer la imagen pública, realizar acciones para concientizar a la comunidad en general de la importancia del rol del enfermero (ACAMI 2008).

4. El estado, las empresas de salud, la industria, las Organizaciones No Gubernamentales (ONG), las fundaciones y otras instituciones de la sociedad civil deben contribuir al financiamiento de la formación del recurso humano en enfermería, de campañas para promocionar la carrera, la educación continua y la investigación (ACAMI 2008). Políticas y planificación de la fuerza de trabajo

5. Se hace indispensable crear espacios de discusión centrados en las políticas de desarrollo del recurso Humano en Salud, con el fin de permitir la interacción entre los referentes jurisdiccionales, los de formación, los representantes de las asociaciones profesionales, los representantes gremiales, los responsables de la gestión de los servicios de salud, público, de obra social y privados.

6. Es necesaria la participación de los enfermeros en los ámbitos de decisión en los que se planifica la fuerza de trabajo. A fin de planificar de acuerdo a las necesidades de cada sector, “se hace indispensable conocer con certeza, por medio de estudios cuali – cuantitativos, la cantidad de personal de enfermería en funciones, su formación y distribución en los distintos subsectores” (ACAMI 2008). 7. Es preciso mejorar los entornos de la práctica de la enfermería. Los enfermeros, muchas veces, ejercen su profesión en entornos de gran precariedad, con altos niveles de stress y violencia laboral. Este es uno de los factores negativos observados a nivel global como más influyente al momento de atraer jóvenes al estudio de esta carrera y de retener a los miembros actuales (ACAMI 2008).

8. Basado en los posicionamientos internacionales, la evidencia consultada y la opinión de expertos, la Asociación de Enfermería de la Capital Federal recomienda los siguientes estándares de provisión de fuerza de trabajo según el nivel de complejidad: a. Pacientes en estado crítico con requerimiento de asistencia respiratoria mecánica 22 hs de enfermería/paciente/día. b. Pacientes en estado crítico sin requerimiento de asistencia respiratoria mecánica, 12 hs de enfermería/paciente/día. c. Pacientes de cuidados intermedios y de internación general (quirúrgicos y de alta dependencia) 6 hs de enfermería/paciente/día. d. Pacientes de internación general 4 hs de enfermería/paciente/día.

9. Cuando se calcula la proporción enfermero-paciente y se programan las guardias, se debe tener especial consideración a que los conocimientos y habilidades de los enfermeros sean congruentes con los requerimientos de cuidado de los pacientes (WFCCN 2005b).

10. Se deben asignar puestos en el plantel de enfermería para asistir en la educación y la formación en servicio, en la gestión de la calidad, en programas de investigación y en actividades de administración y liderazgo (WFCCN 2005b).

11. La enfermería deberá centrar su trabajo en roles y tareas que requieren capacitación, conocimiento y destreza de mejor práctica en el cuidado del paciente. Por lo tanto, deberá emplearse un adecuado número de personal de apoyo al plantel para preservar los talentos de los enfermeros en el cuidado del paciente, y en responsabilidades profesionales (WFCCN 2005b). Reclutamiento y retención

12. Desarrollar estrategias de reclutamiento, contratación y retención de los enfermeros en las organizaciones es de crucial importancia para mantener los niveles de personal adecuados y conseguir cuidados de enfermería seguros y eficaces.

13. Una adecuada remuneración es un factor de gran influencia para reclutar y retener personal calificado. Un enfermero ingresa con un determinado salario y sus posibilidades de incremento salarial son escasas, incluso al acceder a los niveles de conducción. Una carrera horizontal, con reconocimientos salariales por completar la licenciatura, especializarse, completar una maestría o investigar y publicar son aspectos que hacen atractiva la profesión (ACAMI 2008). 14. Las oportunidades de avanzar profesionalmente, de adquirir autonomía, de participar en la toma de decisiones y recibir una retribución justa, con estilos de dirección participativa, estrategias de formación continua y de desarrollo profesional son condiciones favorables para la retención de enfermeros en las organizaciones (Kramer & Schmalemberg 2008) . 15. Los directivos deberán emplear estrategias flexibles en la planificación de la fuerza de trabajo, generar incentivos para contratar y retener enfermería experta en la atención de los pacientes (WFCCN 2005b).

Formación

16. Para mantener la competencia es esencial la formación de enfermeros con un adecuado plan que desarrolle el conocimiento, las habilidades y las actitudes que se requieren para ejercer esta profesión.

17. El personal de enfermería está compuesto por bajos porcentajes de enfermeros en relación con los auxiliares de enfermería y empíricos, continuar con la formación indiscriminada de auxiliares de enfermería es continuar ofreciendo cuidados en manos de personal no calificado (ACAMI 2008).

18. Los programas de reconversión y profesionalización de empíricos y auxiliares deben replantearse, los tiempos establecidos por la ley se han cumplido, hubo sucesivas prórrogas para la profesionalización y se ha convertido en una modalidad para los auxiliares que se reciben en la actualidad.

19. Es necesario una mayor fiscalización, legitimación, aplicación y control de normas de calidad en la apertura y funcionamiento de Escuelas de Enfermería. Garantizar la calidad académica requiere la acreditación de carreras por organismos oficiales, con representatividad de la disciplina, para exigir el cumplimiento en la formación y en el ejercicio profesional.

Liderazgo

20. Para abordar los problemas actuales de enfermería se requieren:

a. Enfermeros ejecutivos con habilidades para intervenir políticamente, con capacidades de dirección y gestión en todos los niveles (nacional, local y organizativo), (Martínez 2008). b. Líderes que puedan analizar los escenarios, inventar futuros y esbozar caminos para concretarlos, enfocados en las grandes líneas estratégicas, en la visión inspiradora y en la coordinación de la energía de la gente (Kofman 2003). c. Gestores capaces de acompañar los procesos de cambio en salud, de organizar los recursos para alcanzar los resultados; enfocados en atender las necesidades del personal, en identificar talentos; en ayudar a desarrollar su máximo potencial, en mantener un ambiente de práctica positivo, y en favorecer amplia participación e innovar.

Bibliografía

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16 OPS/OMS, Metas regionales de Enfermería para América Latina. En: XXVII

Conferencia Sanitaria Panamericana Washington, EEUU, octubre 2007

Sitios web consultados:

Apendicitis

Santiago Feliu No Comments

Apendicitis

Inflamación e infección aguda del apéndice vermiforme. 
 
CAUSAS


– Origen Vascular (Isquemia de la arteria apendicular)

 Obstrucción de la luz: Obstrucción por un apendicolito (heces acumuladas), cuerpos extraños, tumores…

La obstrucción provoca distensión, infartación venosa y acumulación de moco y bacterias, lo que puede provocar gangrena y perforación.

 
 
MANIFESTACIONES CLÍNICAS

– Dolor epigástrico
– Náuseas y vómitos
– Tensión en fosa ilíaca derecha (Signo de Mc Burney)
– Febrícula 
 

EXPLORACIÓN FÍSICA

Dolor en FID (Fosa ilíaca derecha)

– Signo de Mc Burney positivo: Dolor a mitad de camino entre el ombligo y la cresta ilíaca derecha. El dolor emigra después al resto del abdomen

– Signo de Blumberg positivo: Dolor a la palpación profunda en FID que se intensifica con la descompresión brusca.

– Tacto rectal positivo: en el lado derecho es más doloroso.

Habitualmente el paciente se queda tumbado y quieto, frecuentemente con la pierna derecha flexionada.

DIAGNÓSTICO

– Sospecha: Todo dolor agudo en fosa ilíaca derecha es en principio apendicitis hasta que no se demuestra lo contrario.

– Diferencial: Hay que discriminar entre cólico nefrítico, infección urinaria, patología ginecológica.

– Exploración complementaria:
– Radiografía
– Estudios de laboratorio
– Ecografías

TRATAMIENTO

Tratamiento médico: La administración de calmantes y antibióticos mejoran el cuadro, provocando formas silentes, pero al cabo del tiempo el dolor aumenta tanto que puede estar causado por peritonitis.

Tratamiento quirúrgico: Siempre se realiza extirpación quirúrgica, también está indicado en caso de duda.

Crisis de ansiedad

Santiago Feliu No Comments

Crisis de ansiedad

Aparición temporal y aislada de miedo y malestar intensos, acompañados por una serie de síntomas que se inician bruscamente y suelen alcanzar su máxima expresión en los primeros 10 minutos, con una duración aproximada de unos 30 minutos (aunque esto varía mucho). También se le denomina »ataque de pánico».

Los síntomas típicos en una crisis de ansiedad son palpitaciones, sudoración, temblores, disnea o sensación de ahogo, opresión torácica, mareo, náuseas o molestias abdominales, parestesias en diversas partes del cuerpo, escalofríos, despersonalización o desrealización, miedo a morir y miedo a volverse loco o a perder el control.

Aunque las crisis de ansiedad se suelen dar conformando el síndrome clínico del trastorno de angustia, también puede darse dentro de:
– Otros trastornos psiquiátricos: depresiones ansiosas, trastorno de ansiedad generalizada, trastornos obsesivos, fobias, etc.
– Como respuesta a una situación ambiental estresante.
– Tóxicos: Son frecuentes sobre todo tras el consumo de estimulantes del Sistema Nervioso Central (cocaína y anfetaminas) y en cuadros de abstinencia a depresores del Sistema Nervioso Central (alcohol o benzodiacepinas).

Tratamiento y medidas generales:

– Calmar al paciente, informarle que su problema no entraña ningún riesgo vital y
que todos los síntomas que presenta se deben a su estado ansioso.

– Las medidas abortivas de la ansiedad habrá que tomarlas inmediatamente, antes
incluso de realizar cualquier prueba, ya que nos puede orientar sobre la naturaleza
de la crisis. Se puede recomendar al paciente que se coloque en decúbito
supino y respire de forma pausada y profunda, y si persiste la hiperventilación se
le puede indicar que respire con una mascarilla con los agujeros taponados con
el fin de retener CO2 (no más de diez minutos).

– En la mayoría de los casos resulta conveniente utilizar medidas farmacológicas
para controlar los síntomas ansiosos.